Javier Milei sufrió esta semana una rebelión de un sector de su propia tropa. No de cualquier sector: se le plantó la infantería digital de choque, la que provee insumos permanentes para la batalla cultural, la que, cuando hay una crisis genera enemigos en las redes sociales, los ataca y satura algoritmos -si es necesario con la difusión de datos personales sensibles- con la intención de manipular la agenda. Un monstruo impiadoso que se formó en el llano y creció con voracidad desde el 10 de diciembre de 2023, beneficiado por los recursos públicos y los reposteos presidenciales. Todo venía bien, o más o menos bien, hasta esta semana, cuando el monstruo irrumpió en escena de nuevo. Pero ahora, el que estaba enfrente, era el mismísimo Presidente de la Nación.
La infantería digital, que responde a Santiago Caputo, no toleró que Milei haya aceptado con tanta pasividad la explicación que le dieron del escándalo interno que derivó de un posteo en X de la cuenta @periodistarufus, un usuario que solo los entendidos venían siguiendo desde hacía tiempo porque revelaba intimidades y secretos del universo libertario, además de críticas muy hostiles hacia Caputo.
Fue el propio Caputo quien, después de un descuido técnico del usuario de esa cuenta, dijo haber descubierto lo que sospechaba: que @periodistarufus pertenecía a Martín Menem, uno de los principales colaboradores de Karina Milei. El episodio sucedió el sábado -cuando Manuel Vidal le envió la notificación al asesor estrella a las 8 de la mañana- y fue el tema central de conjeturas y conspiraciones en las conversaciones en la Residencia de Olivos, primero durante el sábado y domingo, y, luego, durante toda la semana.
Karina Milei tiene poder y lo hace valer en la interna.Ya instalada la polémica en X, ese domingo, el legislador Agustín Romo -que se reconoce como discípulo de Caputo- le escribió al primer mandatario para transmitirle su rabia y los rencores que arrastran en Las Fuerzas de Cielo -que comanda el Gordo Dan- contra Menem o, para ser exactos, contra los Menem. “Venite y hablamos en persona”, le contestó Milei.
Se vieron el lunes en la Residencia Presidencial durante más de dos horas. Romo insistió sobre los ataques constantes de esa cuenta hacia el asesor presidencial y le mostró un tuit de febrero pasado en el que el usuario revelaba que el próximo ministro de Justicia sería Juan Bautista Mahiques. Milei debe haber sentido el impacto de un golpe seco: en aquel entonces ni él tenía resuelto el sucesor de Mariano Cúneo Libarona. El candidato, como se develaría casi un mes más tarde, lo tenía guardado Karina.
Agustín Romo jefe del bloque de diputados la Libertas Avanza en provincia Buenos Aires.Menem hizo dos descargos. Uno, en el chat que integran ministros y dirigentes importantes de La Libertad Avanza: escribió que el error fue de su community manager, esto es, del encargado del manejo de sus redes. Otro, en radio Mitre: allí, más beligerante, pidió que no subestimen la inteligencia del Presidente -en alusión a sus rivales internos- e insistió en que él no le miente. Sucedió después de que el Gordo Dan y decenas de seguidores de esa fuerzas machacaron con que a Milei le contaron una historia distinta a la real, lo cual, de ser cierto, sería un hecho cuanto menos inquietante. Apuntaban a Santiago Oria, el autor de un video con el que, supuestamente, le explicaron a Milei qué había pasado, con el propósito de desligar a Menem.
El jefe de Estado, una vez más, se sintió atrapado entre dos fuegos. El de su hermana de sangre, que aborrece a Caputo y lo quiere fuera del Gobierno, y el de su hermano de la vida, al que le concedió una cuota importantísima de poder, que todavía conserva. El león libertario decidió procrastinar. Dijo que al titular de la Cámara de Diputados le habían prefabricado una operación, pese a los dichos de Caputo y de sus seguidores en X, que, lejos de apaciguarse, duplicaron la apuesta. En privado, Milei elogió con desmesura a su gurú: “Los que piensan que algún día voy a echar a Santiago sepan que antes van a tener que pasar sobre mi cadáver”.
Martín Menem, Presidente de la Cámara Diputados.Tal vez agradecido, Manuel Adorni conservó el silencio que guarda desde hace varias semanas y ordenó suspender las reuniones con ministros. Recién se volverán a ver las caras mañana, después del Tedeum en la Catedral de Buenos Aires por el 25 de Mayo. No será una cita amable. La última vez que se vieron todos juntos, Patricia Bullrich le quiso plantear a Milei que Adorni debía presentar cuanto antes su declaración jurada y el Presidente le ordenó que se callara.
Ya pasaron dieciocho días desde que Milei aseguró que era inminente la presentación de Adorni. Pero el jefe de Gabinete sigue enredado en varios temas a la vez, todos comprometedores para él. Mientras avanza la investigación por enriquecimiento ilícito, la Justicia acaba de probar que la reserva de su estadía en el Llao Llao de 2024 fue hecha por un empleado de Irsa, de Eduardo Elsztain, una de las empresas dueñas del hotel. En aquel viaje de cinco días que reveló Clarín con datos precisos de gastos se confirmó que la familia Adorni se fue sin pagar y que, misteriosamente, un primer pago se efectuó tres meses más tarde y, el otro, cinco meses después. Los investigadores rastrean quién los hizo, aunque el hecho de que la reserva la haya hecho un empleado de Irsa los alertó. Está en danza el delito de dádivas.
El otro hecho que podría reactivar el escándalo es la apertura del celular de Matías Tabar, el constructor de la casa del country de Indio Cua. El jefe de Gabinete se contactó con él tres días antes de que se presentara en la Justicia para presionarlo y condicionar su declaración, cosa que no logró. Tabar declaró que Adorni gastó 245 mil dólares en tirar abajo la casa y construir una a gusto y medida, lo que comprendió la construcción de una parrilla, terrazas y pileta, además de 36 muebles a medida.
El ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, durante un encuentro sobre terrorismo en París. Allí habló con Clarín.Hay un detalle de esas conversaciones que podría derivar en un delito: dos audios que Adorni le mandó a Tabar en la modalidad “bombita”, es decir, que se eliminan automáticamente apenas son escuchados. Salvo que alguien tome la precaución de grabarlos con otro teléfono mientras son escuchados. ¿Qué decían esos audios? Las versiones no son auspiciosas para Adorni. Podrían significar el golpe de gracia. El fin.
Por ahora, sus problemas y las peleas internas son dolores de cabeza potentes para la Casa Rosada. Ni hablar para el Ministerio de Economía, que nunca puede capitalizar del todo las buenas noticias, que no abundan, pero que, cuando las hay, no tienen la relevancia esperada. Esta semana hubo datos alentadores para Luis Caputo.
La actividad económica tuvo un repunte intermensual de 3,5% en marzo, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos tras la caída de febrero del 2,1 %. La variación interanual fue de 5,5%, mientras que en lo que va del año es de 0,4%. No es una proeza, pero al oficialismo le alcanza para confirmar su discurso de que se está en las puertas de la recuperación. Caputo dice que vienen meses de alto impacto, de un crecimiento imparable. Habrá que ver para creer.



